Alma errante de personas de actualidad
Las preocupaciones, las inquietudes son las consecuencias de los avances de la ciencia.
La ciencia que no sabe detenerse en el tiempo y avanza sin parar, no nos deja descansar y parar a nosotros mismos.
Evolucionamos desde caminar hacia utilizar las ruedas, inventaron carro de caballo, luego el tren, automóvil, zeppelín, avión…
No sabe detenerse y sigue avanzando, ni si quiera llegamos a alcanzar la imaginación de donde parara, es realmente aterrador. (Souseki Natsume)
Son las palabras de un hombre de hace casi ya 80 años, en aquellas épocas el avance no era tan notable, sin embargo captaba muy bien los avances de la ciencia y no parece que sea el pensamiento de hace tiempo.
El alma sensible de Souseki, había captado sutilmente el “terror” que producía la ciencia.
Pero si nos definimos más, él sabía que el alma humana no era capaz de seguir a la velocidad de los avances de la ciencia.
El “terror” que se sentía Souseki, hoy en día se ha hecho realidad, tengamos en cuenta calentamiento global, el miedo hacia la guerra nuclear, …
Es la sociedad que se ha convertido una pieza o engranaje de una maquina, en definitiva, la sociedad mecanizada.
El mecanismo y automatización de la sociedad, crea una presión en las personas, dentro de la rutina, nos roba nuestra riqueza interior y nos quita la vitalidad hacia la vida misma.
Souseki, en uno de sus libros escribe “Solo tengo 3 elecciones a seguir, la muerte, la locura o entrar en una religión”.
Muestra la fragilidad de las personas.
Y sí, realmente se esta haciendo realidad lo que ha escrito Souseki, en actualidad, tasa de suicidio y enfermedades mentales ha aumentado considerablemente.
Es triste decir, pero nos hemos acostumbrado a la información desagradable que nos suelta la caja tonta como asesinatos, parricidas, violaciones, maltrato, etc que nuestra sensibilidad esta saturada y nos da una sensación de indiferencia.
Es también verdad que en el pasado habría casos similares, había igualmente crímenes, pero por falta de medios de comunicación no nos llegaba las noticias.
Por tanto quizas por los numeros de los crímenes no podemos señalar que nuestras almas están deteriorandose, pero lo realmente aterrador es el grado de violencia de los crímenes.
Las personas se han vuelto egoistas, superficiales y sin aprecio aparente a la vida.
En la actualidad reina en los corazones la sensación de vacío, preocupaciones y desconfianza.
La rutina diaria de las personas es trabajar diariamente, que conlleva estar ocupada toda la jornada que hace que no nos podamos detener.
“Tener prisa por vivir y prisa por morir”, hoy hablando con unos amigos me ha soltado una frese que me ha llegado al alma, “Quiero morir ya para descansar tranquilo”.
Se que no lo decía realmente en serio, pero ese mismo pensamiento es el fruto de una sociedad agitada.
Al estar ocupado con una tarea o trabajo, nos da una falsa sensación de satisfacción.
Pero realmente no es así, cada vez nos hace mas vacíos vivir en la rutina.
Estamos acostumbrados a estar preocupados, pero esta preocupación es hacia nosotros mismos.
¿Quien no ha sentido alguna vez desconfianza de si mismo? ¿Por qué no podemos confiar en nosotros mismos? Es quizás porque a nuestro alrededor, la sociedad cambia constantemente y nos arrastra en una corriente que no para.
No podemos detenernos y observar con tranquilidad, los cambios continuos hace que seamos arrastrados por la corriente.
La desconfianza de si mismos, significa que necesita un apoyo, algo en que apoyar para sentirnos seguros.
¿En que se apoyan las personas? Dinero, prestigio, posición social…
El auge del juego que crea ludopatía seria una muestra de decadencia de las almas humanas.
Intentan llenar el vacío de las almas con diversión del instante.
Pero con eso esta claro que no se puede ni llenar el vacío, no conseguira ni por asomo recuperar la vitalidad hacia la vida.
También es cierto que hoy en dia somos más independientes, el alma humana se ha vuelto más solitario.
Pero esta independencia no significa que lo seamos, al estar desconfiado de si mismos, necesitamos apoyarnos en algo, y si algo sale mal, nos encerramos en nosotros mismos para desentender del problema.
En el fondo, al no poder confiar en nosotros mismos, no queremos caer en la soledad.
Son las cosas que nos ha hecho tener un alma frágil e inestable, haciendo que cada vez seamos más debiles, haciendo que vivamos como una planta, arrastrado por la corriente de la sociedad.














